¡UNA DECISIÓN FATAL !
POR: OSMAN ARGUETA
Cuando escucho que alguien se quita la vida siempre pasa por mi mente la pregunta ¿Por qué lo hizo? ¿Qué motivó que un ser humano tomara una decisión tan drástica en cuanto a su vida? Por supuesto que nunca he tenido la respuesta a mi pregunta porque aunque sepa los motivos nunca sabré exactamente qué pasaba por la mente de aquella persona que se ha quitado la vida por sus propios medios.
Lo que sí sé por experiencia propia es que hay momentos en la vida en que me he sentido muy impotente ante algunos sucesos sobre los que no puedo tener ningún control, y que muchas veces no sé cómo manejar, pero algo muy importante ha sido que jamás he perdido la esperanza en que al día siguiente todo cambiará. Y saben qué: ¡Siempre he tenido razón!
En cambio he visto con tristeza sucumbir a algunas personas muy jóvenes ante situaciones que para cualquiera son muy sencillas de resolver, como por ejemplo: La jovencita que decide quitarse la vida proque está embarazada y el novio no quiere saber nada de la situación, o el joven que ha sido abandonado por la chica que amaba y que se siente que no podrá vivir sin ella. En fin los motivos pueden ser muchos. Lo cierto es que la diferencia está en cómo se manejan. Siempre depende mucho de la comunicación que se tiene con las personas que nos rodean y los mensajes que nos transmiten en un momento difícil o de crisis emocional.
Les comparto esto porque aún estoy consternado por el deceso de un caballero bombero de 20 y tantos años, que decidió privarse de la existencia durante los primeros minutos del 2,011, al parecer por motivos sentimentales. Era un joven muy servicial y alegre que prestaba sus servicios como bombero voluntario en la 11ava. Compañía de la ciudad de Retalhuleu a quien sus amigos cariñosamente le llamaban “wesh” o “weshito”. Todos quedaron consternados al saber la noticia de su deceso sus compañeros de trabajo acudieron en su auxilio pero ya fue imposible salvarle la vida porque ya había fallecido.
No voy a escribir su nombre por respeto a su familia, sólo quiero hacer una reflexión al respecto, y es la siguiente: cuando alguien se nos acerca para contarnos un problema no lo hace porque crea que le vamos a resolver el problema, muchas veces lo hace porque necesita desahogarse y al hablar de su problema ésta persona se sentirá aliviada, y lo único que necesita es ser escuchada, nunca debemos burlarnos, aunque nos parezca que esta persona sufre por una tontería ya que si lo hacemos solo aumentaremos ese sentimiento de impotencia en nuestro amigo o compañero de trabajo, y que puede desembocar mas tarde en un acontecimiento trágico. Va mi más sentido pésame a la familia de Wesh y a sus compañeros de la 11ava compañía. Q.E.P.D.

Lo que sí sé por experiencia propia es que hay momentos en la vida en que me he sentido muy impotente ante algunos sucesos sobre los que no puedo tener ningún control, y que muchas veces no sé cómo manejar, pero algo muy importante ha sido que jamás he perdido la esperanza en que al día siguiente todo cambiará. Y saben qué: ¡Siempre he tenido razón!
En cambio he visto con tristeza sucumbir a algunas personas muy jóvenes ante situaciones que para cualquiera son muy sencillas de resolver, como por ejemplo: La jovencita que decide quitarse la vida proque está embarazada y el novio no quiere saber nada de la situación, o el joven que ha sido abandonado por la chica que amaba y que se siente que no podrá vivir sin ella. En fin los motivos pueden ser muchos. Lo cierto es que la diferencia está en cómo se manejan. Siempre depende mucho de la comunicación que se tiene con las personas que nos rodean y los mensajes que nos transmiten en un momento difícil o de crisis emocional.
Les comparto esto porque aún estoy consternado por el deceso de un caballero bombero de 20 y tantos años, que decidió privarse de la existencia durante los primeros minutos del 2,011, al parecer por motivos sentimentales. Era un joven muy servicial y alegre que prestaba sus servicios como bombero voluntario en la 11ava. Compañía de la ciudad de Retalhuleu a quien sus amigos cariñosamente le llamaban “wesh” o “weshito”. Todos quedaron consternados al saber la noticia de su deceso sus compañeros de trabajo acudieron en su auxilio pero ya fue imposible salvarle la vida porque ya había fallecido.
No voy a escribir su nombre por respeto a su familia, sólo quiero hacer una reflexión al respecto, y es la siguiente: cuando alguien se nos acerca para contarnos un problema no lo hace porque crea que le vamos a resolver el problema, muchas veces lo hace porque necesita desahogarse y al hablar de su problema ésta persona se sentirá aliviada, y lo único que necesita es ser escuchada, nunca debemos burlarnos, aunque nos parezca que esta persona sufre por una tontería ya que si lo hacemos solo aumentaremos ese sentimiento de impotencia en nuestro amigo o compañero de trabajo, y que puede desembocar mas tarde en un acontecimiento trágico. Va mi más sentido pésame a la familia de Wesh y a sus compañeros de la 11ava compañía. Q.E.P.D.
También quiero expresar mi solidaridad hacia mi familia ya que hoy 3 de diciembre dejo de existir nuestro querido JAIRO DANILO ARGUETA de 26 años víctima de la imprudencia y el alcohol, luego del accidente del 25 de diciembre en la ruta al Puerto de Champerico donde fallecieron otras 3 personas, jóvenes también. Después de 9 días de luchar por sobrevivir y de haber sido sometido a varias cirugías para salvarle la vida, este se rindió ya que el trauma encefálico que sufrió en el accidente era muy grave, Descanse en Paz Jairo Danilo Argueta, y resignación a toda la familia.
Ahora quedan en el hospital 7 heridos más víctimas de este mismo accidente uno de ellos todavía en estado delicado, esto es una prueba más de que el alcohol y el volante son muy malos amigos. Hasta la próxima y por favor donde sea que estén cuídense.
0 comentarios:
Publicar un comentario